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EL MESTIZO. poesía, opinión; sociología grotesca

EL EXPOLIO SILENCIOSO

EL EXPOLIO SILENCIOSO
Servicios, carreteras, desdoblamientos, polígonos, circuitos… dimes y diretes…
 
Existiremos mientras estemos. ¿Nos iremos?. ¿Vendrán?. Resistiremos. Trayendo la carne muerta de puercos de otros lugares… y con la carne muerta el plomo de regiones enteras... Venderemos jamón secado al aire de la inmemorial montaña del olvido. Viviremos la tierra de nuestros ancestros.
 
¿La tierra?. La identidad común que nos aflora en tiempos de expolio, de expolio sutil, neutro casi, que se nos va, que no defendemos. La hipocresía del que no quiere ver, o del vencido… o del pagado.
 
Un hijo del exilio me recordaba hace unos días que, “son tiempos éstos hijos de la incoherencia”. Que en este país que es el nuestro y el de quien quiera sentirlo, lo que falta, y estoy con él, es falta de coherencia.
 
Son estos tiempos faltos de coherencia, de personalidad, de libertad de pensamiento, son tiempos de sumisión a las ideas del que paga.
 
Algún famoso sale de alta, y todos estamos satisfechos, devocionando la tele que existe o que vendrá, como panacea de la incoherencia y del olvido. Y muchos callan esperando ser serviciales, servir a alguien, o a algo, o queriendo ser serviles, demasiado sutiles.
 
Nuestra Teruel, la grande, del Bajo Aragón de las taifas al Teruel de las sierras, del Jiloca o del gran sur, recibe envites de numerosas empresas, foráneas, o serviciales de las mismas, que horadan el territorio despoblado.
 
¿Qué estamos haciendo? Territorios de gran riqueza ecológica y con gran desarrollo en relación a productos endógenos (y no sólo hablamos de turismo), están siendo profanados por numerosas excavaciones que dejan un paisaje lunar en zonas de gran riqueza medioambiental. Y lo que nos puede caer encima no deja de ser preocupante. Instituciones entre las cuales no circula la información ni los medios como debieran. Gentes que callan. Dineros e incoherencias al fin y al cabo. No se puede estar en misa y replicando. No se puede estar desarrollando con conciencia sostenible a la vez que acabamos con el paisaje, con la biodiversidad, con el sentimiento…
 
Y, mientras, esas arcillas hechas barro (entre otros recursos) , hechas baldosa, engrosan el presupuesto de multinacionales, de constructoras, ventiladas al aire de gigantescos monstruos quijotescos… Y, los de aquí y de allá, compran esos bienes, con piedra de aquí, con arcilla y recursos de aquí, mientras silenciamos el expolio, mientras consumimos en una sociedad globalizada, mientras nuestras gentes y muchos agentes sociales y políticos rurales trabajan en otra dirección.
 
La coherencia, si es que existió algún día, se difuminó con las nieves y las brumas de un invierno interminable. Somos gente, somos territorio. Somos tú y yo.
 No estoy de acuerdo con el expolio silenciado. No estoy de acuerdo con lo políticamente correcto… ¿y tú?.

1 comentario

Ignacio -

Coincido en lo que dices, Mestizo. Hay mucha riqueza en nuestra tierra y no se está aprovechando. Tampoco quiero culpar de esto únicamente a los expoliadores. Todos deberíamos de hacer más por preservar nuestra riqueza natural. Pero vamos, es verdad que no somos capaces de generar valor añadido a lo que tenemos y de eso se aprovechan los de fuera....