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Fuente: Alvaro Segundo Alcaine

 

Los pasados días 23 y 24 de noviembre el Centro de Estudios del Bajo Martín celebró las primeras Jornadas sobre Patrimonio Cultural en el Bajo Martín. Como ya se ha dicho en otras ocasiones, el Centro de Estudios pretendía con estas jornadas dar a conocer al público general el patrimonio cultural que tenemos en nuestra comarca y, de igual modo, concienciar a los particulares y a las instituciones públicas de la importancia de su difusión y su conservación por parte de todos.

 

            La primera sesión dio comienzo el viernes 23 a las 18.00 horas en el salón de plenos del Ayuntamiento de Albalate del Arzobispo. Tras unas primeras palabras de acogida y agradecimiento por parte de Antonio del Río, alcalde de la localidad y Presidente de la Comarca del Bajo Martín, Román Sierra, Presidente del Centro de Estudios del Bajo Martín y moderador de la sesión, dio paso a la primera ponencia a cargo de Karina Aceña López, Jefa de Sección de Protección del Patrimonio Cultural de la DGA, titulada El Patrimonio Cultural Aragonés. Definición y legislación. En primer lugar dio a conocer la definición de patrimonio cultural y expuso su marco legislativo, haciendo referencia a los artículos de la Constitución Española, a la Ley 16/1985 del Patrimonio Histórico Español, al Estatuto de Autonomía de Aragón y su mención a la competencia exclusiva sobre el patrimonio cultural y a la Ley 3/1999 del Patrimonio Cultural Aragonés. Dentro de esta última ley hizo referencia a las competencias de ayuntamientos y comarcas y a los capítulos que versan sobre definición del patrimonio cultural aragonés; competencias de la DGA en materia de protección, conservación y difusión; clasificación de los bienes en Bienes de Interés Cultural, Bienes Catalogados, Inventariados y Censados. Además se hizo alusión a las competencias de las comisiones provinciales de patrimonio y a las resoluciones genéricas que proclaman al Arte Rupestre Aragonés y a los Castillos Aragoneses como Bienes de Interés Cultural por sí mismos. Después se refirió a las actuaciones de la DGA en algunos bienes de nuestra comarca, como por ejemplo la villa romana de la Loma del Regadío. Y finalmente se proyectó un pequeño documental sobre la petición de Patrimonio de la Humanidad a la UNESCO, en el apartado de patrimonio cultural inmaterial, de las “Tamboradas”, en las que se incluye la Ruta del Tambor y del Bombo del Bajo Aragón.

 

            La segunda ponencia fue expuesta por Álvaro Segundo Alcaine, Guarda de Monumentos de la DGA, y llevó por título Patrimonio Cultural en el Bajo Martín. En primer lugar hizo referencia a la necesidad de conocer el patrimonio cultural que tenemos más cerca de nuestro entorno para aprender a respetarlo, difundirlo y conservarlo. Después llevo a cabo un recorrido muy visual, con muchas imágenes, a lo largo de las diferentes manifestaciones del patrimonio cultural de nuestra comarca y hecho además de forma cronológica. Así pues, habló de las primeras manifestaciones humanas en la comarca (Cueva Negra y pinturas de Los Estrechos y Los Chaparros en Albalate del Arzobispo), de la población en la Primera y Segunda Edad del Hierro (con el gran desarrollismo en esta etapa), de la época de la romanización y la época tardorromana y visigótica, de los vestigios de la dominación musulmana, de las manifestaciones del gótico, del arte renacentista y barroco (con especial hincapié en dos manifestaciones muy características de la comarca: los calvarios y los arcos-capilla), llegando finalmente a la Edad Contemporánea, en donde destacó además el paso de la sociedad tardofeudal a la era preindustrial e industrial, así como el conjunto histórico de la Judería de Híjar y el Conjunto Histórico de Albalate del Arzobispo. Para finalizar realizó un alegato para animar a la gente a conocer, difundir y proteger nuestro patrimonio, ya que es de todos y para todos.

 

            La última ponencia de esta primera sesión fue llevada a cabo por José Royo Lasarte, Gerente del Parque Cultural del Río Martín, cuyo título fue El Parque Cultural del Río Martín: conservación, protección y difusión. Como no podía ser de otra manera, centro su discurso en el arte rupestre de Albalate del Arzobispo. En  primer lugar resaltó que las pinturas rupestres (Patrimonio de la Humanidad) se encuentran en espacio sacralizados desde la Prehistoria que, curiosamente, en épocas posteriores han visto la erección de ermitas cristianas a su lado. En cuanto a la faceta de investigación dio una visión de la historia de la vida en un reloj de 24 horas, insertando en él los descubrimientos realizados en el territorio del parque, citando la Cueva de los Huesos de Obón, los yacimientos paleobotánicos de Alcaine y Ariño (los más importantes de Europa), la Cueva de la Eudoviges en Alacón (con restos de Neandertales) y Los Baños de Ariño (restos de Homo Sapiens), el estudio ecológico de la Sima de San Pedro de Oliete (con especial referencia a las especies de murciélagos), el arte rupestre de Los Chaparros y Los Estrechos en Albalate y el yacimiento de tumbas excavadas en roca de las Lastras de San José, también en Albalate. En lo que se refiere a protección y conservación habló de los cerramientos realizados en los abrigos de pinturas rupestres, en la restauración y puesta en valor del Castillo Arzobispal de Albalate, de la restauración del molino harinero de Albalate, también de la limpieza del entorno y musealización de la nevera de esta localidad y de la puesta en valor y musealización de las Lastras de San José. En cuanto a la educación incidió en la importancia de los cursos, conferencias y talleres de técnicas prehistóricas para dar a conocer todos estos descubrimientos y trabajo; así como la importante función de las publicaciones que se hacen desde el Parque. Por último, en cuanto a la promoción, se refirió a los servicios turísticos necesarios en las localidades del parque (restaurantes, viviendas de turismo rural, albergues) y a la importancia de los centros de interpretación y las rutas senderistas puestas en marcha en el territorio del Parque Cultural del Río Martín.

 

            La segunda sesión comenzó en el Pabellón Multiusos de Castelnou, el sábado 24 a las 10.00 horas de la mañana. Tras unas primeras palabras de bienvenida y presentación del acto por parte de José Miguel Esteruelas, alcalde de la localidad, Álvaro Segundo, moderador de la mesa en esta segunda sesión comenzó a presentar a los ponentes. En primer lugar habló José Ángel Guimerá Maurel, miembro de la Junta Directiva del Centro de Estudios del Bajo Martín que proyectó un vídeo-documental para conocer el estado en el que se encuentran las iglesias parroquiales de Castelnou e Híjar, así como la ermita de San Antón también en Híjar. El vídeo ha sido producido por él mismo, Francisco Suárez se ha encargo de la fotografía, María Ruiz-Calvente de la voz y los recursos infográficos son obra de Birrus Visual. El vídeo se puede ver en el siguiente enlace de Internet: http://www.youtube.com/watch?v=OkrbzaujUvY

 

            A continuación tuvo lugar la primera ponencia a cargo de Carlos Alberto Bitrián Varea, Presidente de Acción Pública para la Defensa del Patrimonio Aragonés (APUDEPA), bajo el título Amenazas contemporáneas sobre el patrimonio cultural y propuestas para su conservación. Según nos cuenta APUDEPA es fundada en 1996, en el seno de la Universidad de Zaragoza, a raíz de la destrucción de la Azucarera de Épila (Zaragoza). Su idiosincrasia se basa en la Carta de Amsterdam (1975). Y su pretensión es proteger no sólo Bienes de Interés Cultural o Catalogados sino también objetos y pequeños espacios y sus entornos, que tengan cierto interés monumental, artístico o urbanístico. APUDEPA cuenta con una total independencia política y se financia con las cuotas de sus socios, caracterizándose por el trabajo voluntario de los mismos. A continuación realiza una exposición de un Informe de los Ministerios de Medio Ambiente y Fomento sobre el gran desarrollismo inmobiliario en España desde los años 80 hasta 2006, en donde se ha construido la cuarta parte de los edificios vigentes en nuestro país, en donde las familias han aumentado su endeudamiento por el precio de la vivienda libre y en donde las expropiaciones y destrucciones de viviendas unifamiliares baratas de épocas anteriores han dado lugar a la creación de bloques de pisos, que conllevan un mayor beneficio económico. Da algunos ejemplos de estas actuaciones como un palacio renacentista en Calatayud, el Hotel Latorre en Caspe, la casa natal del pintor Pradilla en Villanueva de Gállego o el palacio de Palafox en Zaragoza. Se construye en ensanches y se abandonan y degradan los centros históricos, como los casos del Tubo de Zaragoza, la Plaza del Mercado de Calatayud o el supuesto Anfiteatro de Zaragoza. También habló de la destrucción de yacimientos arqueológicos como la Cueva de Chaves o el expolio de los cascos celtibéricos de Aranda de Moncayo. En cuanto a las propuestas de conservación propone llevar a cabo tareas de educación y cultura general en materia de patrimonio, la denuncia por parte de cualquier ciudadano de cualquier hecho y la renovación en la formación de los especialistas en patrimonio cultural. Se requiere el compromiso de todos los estamentos de la sociedad para llevar a cabo estas propuestas.

 

            A continuación vino la intervención de Víctor Manuel Guíu Aguilar, poeta y dinamizador socio-cultural, cuya ponencia llevó por título Hazlo tú mismo. Dinamización en el medio rural. Empezó diciendo que dinamizador cultural es todo aquel que se mueve para hacer algo, aunque sea en su entorno más próximo. El medio rural tiene una definición compleja dependiendo de cada zona; el ocio y la cultura se han globalizado y son por tanto urbanos; el sector agrícola y los trabajo agrarios se han ido abandonando paulatinamente. Además desde muchos sectores del medio urbano se nos ve todavía de forma cutre y chabacana. Dijo a continuación que es importante aprovechar los recursos endógenos y la forma en la que se trabaja en la tierra para promocionar el turismo, a pesar de que muchas veces los que hacen las cosas en el medio rural son los más criticados. La globalización del ocio y la cultura nos ha convertido en híbridos rurales-urbanos. Además la gente he dejado de tener opinión política por el tema de los partidos políticos, y es necesaria una “contrapolítica” creada desde el asociacionismo; a pesar de que muchas veces las asociaciones y estructuras sociales están politizadas. Habló de la importancia de educar desde la edad escolar en valores y participación política y asociativa. Todos los proyectos son importantes y dependen del momento y del contexto social que los rodea: hay que conocer a las personas, manejar los recursos, las variables tecnológicas, administrativas y económicas. Es necesario hacer las cosas por uno mismo, porque sino otros lo hacen por ti y quizá no de la forma en la que nos gustaría; o simplemente se quedan sin hacer. Como conclusión dijo que era importante desarrollar una educación con respecto al patrimonio y al asociacionismo durante toda la vida y no sólo en la edad escolar.

 

            La última ponencia de la mañana fue desarrollada por María José Casaus Ballester, Archivera y Profesora Asociada de la Universidad de Zaragoza, con el título Patrimonio Documental: el Archivo Ducal de Híjar. Como inició lanzó la reflexión de la importancia de los archivos, ya que la cultural oral se pierde con el tiempo mientras que la cultura escrita permanece. A continuación situó la ubicación del Archivo Ducal de Híjar, sito en el Archivo Histórico Provincial de Zaragoza, en la calle Dormer, e incluyó una serie de imágenes sobre sus instalaciones. También hizo referencia a los trabajos documentales y bibliográficos realizados a través del Proyecto Archivo Ducal de Híjar – Archivo Abierto (que se encuentra en estos momentos en un periodo de hibernación), así como a las tres jornadas que se han realizado en su seno en relación con el Señorío-Ducado de Híjar, el Condado de Aranda y la expulsión de los moriscos. Algunas de las publicaciones pueden consultarse en la red de la Institución Fernando el Católico. También comentó el trabajo de transcripción que está realizando Saulo Rodríguez en relación al texto de fundación del Señorío de Híjar. El Fondo Híjar abarca documentación de buena parte de las comunidades autónomas de España y de otros países de Europa (Italia, Francia y Portugal). El Archivo era una herramienta que permitía muchas veces a la casa señorial exigir sus derechos. Destacó también la importancia de la imprenta de Híjar, creada a finales del siglo XV y que es la segunda más antigua de España; de aquí procede un ejemplar en lengua sefardita que se encuentra en Nueva York. Destacó también la importante documentación escrita sobre el patrimonio industrial e hizo referencia a la publicación El agua, vida y paisaje, en las comarcas del Bajo Martín y Andorra-Sierra de Arcos, así como a la publicación de Saulo Rodríguez sobre los regadíos en el Ducado de Híjar. También existe ingente documentación que se ha recopilado en bibliografías sobre los conflictos bélicos (guerra catalana, guerra de la indepencia) o la expulsión de los moriscos. Para finalizar mostró algunas imágenes de las cartas pueblas de las localidades de la comarca e hizo referencia a la disolución del régimen señorial como época en la que se dejan de emitir documentos en el archivo (los últimos documentos recogidos son de 1919).

 

            La tercera y última sesión dio comienzo a las 16.30 con la visita al conjunto histórico de Híjar, a cargo de Víctor Manuel Guíu Aguilar. En esta visita se pudieron ver los principales hitos arquitectónicos y urbanísticos de la “villa de las tres culturas”, con un recorrido que comenzó en la plaza de San Blas, pasando por la plaza de La Parroquia (aljama morisca), el castillo ducal, la iglesia de Santa María, la plaza de San Antón (bario judío) y la plaza de la Villa (barrio cristiano).

 

            A continuación comenzaron las ponencias en el salón de plenos del Ayuntamiento de Híjar, siendo el moderador de la mesa también Víctor Manuel Guíu. La primera ponencia fue llevada a cabo por José Vicente Querol Monterde, Gerente del grupo leader Asociación para el Desarrollo Integral del Bajo Martín y Andorra-Sierra de Arcos (ADIBAMA), y llevó por título Patrimonio cultural y promoción del territorio. NorteTeruel, nueva marca de calidad territorial. Empezó diciendo que el proyecto estaba previsto ya desde el año 2007, contemplado como una forma de potenciar la competitividad territorial de las dos comarcas; es decir una estrategia de marketing territorial. Es una marca que pretende realizarse en el seno de la Marca de Calidad Territorial Europea, existente desde 2009. Este tipo de marca puede aplicarse a todo tipo de productos agroalimentarios, artesanías, servicios turísticos y bienes culturales. La adhesión de las empresas es voluntaria y los valores giran en torno a la identidad del territorio. Es algo necesario para que los territorios rurales sean competitivos. Cada territorio construye su marca territorial con sus señas identitarias: logotipo, imagen, carta general y reglamento general (toda la documentación referente a NorteTeruel se encuentra en la web de ADIBAMA). Las empresas portadoras deberán tener una calidad valorada, así como también una calidad económica, ambiental y social. Ya se está realizando promoción de la marca a través de cuñas de radio y en anuncios de prensa. La marca NorteTeruel abarca las comarcas del Bajo Martín y Andorra-Sierra de Arcos y se centra en el sector agroalimentario y el sector turístico y hostelero. Los beneficios para la empresa serán una mejor herramienta de promoción y una mejora de la competitividad.

 

            La segunda ponencia fue pronunciada por Román Sierra Barreras, Presidente del Centro de Estudios del Bajo Martín, y llevó por título La Azucarera de La Puebla de Híjar: huellas en el presente, revoluciones en el pasado. En primer lugar nos dijo que hay que establecer una diferencia entre la memoria, que es algo afectivo y emotivo, y la historia, que realiza crítica comparada y dispone de diferentes corrientes historiográficas. Sobre los edificios de la azucarera quedan escasas huellas, y también han desaparecido las huellas de la memoria de los trabajadores y gente afín a la empresa. El ferrocarril y la azucarera fueron dos ejes fundamentes que cambian la sociedad de La Puebla de Híjar y de toda la comarca. El objetivo de la gente era entrar a trabajar a tiempo completo; es un momento en el que se crean diferentes lugares de interactuación social (asociaciones, casinos, bares, clubes deportivos). La población de la localidad poblana creció enormemente en los años 20 y 30; el analfabetismo era grande, pero el asociacionismo generado por la empresa generó que en la década de los 30 se produjera una gran alfabetización en La Puebla de Híjar. La propiedad se concentraba en un número reducido de propietarios y la mayoría de la gente eran jornaleros. Empezó a desarrollarse un fuerte movimiento obrero-social promovido sobre todo por los trabajadores eventuales de la azucarera. La azucarera absorbió trabajadores jornaleros y aumentó el cultivo de la remolacha en el regadío en gran medida. En la azucarera llegaron a trabajar 350 trabajadores y hasta 500 ó 600 en época de campaña. El 29 de enero de 1912 hay un motín en La Puebla contra el recaudador de impuestos; esto coincide con una huelga de 220 trabajadores de la azucarera: las formas de pensar estaban cambiando. En 1921 se crea un grupo sindicalista afín a la CNT y estos obreros son despedidos; también se crea entonces una Sociedad Cooperativa de Consumo y una Sociedad de Socorros y Mutua de Obreros. En cuanto al sindicalismo en la II República en la azucarera dominó el núcleo de la UGT, hasta que en el congreso de Zaragoza de la CNT de 1936 se crea una sección por los trabajadores despedidos en 1921. Desde 1930 el sector azucarero entra en una profunda crisis por la sobreproducción de remolacha (trabajadores parados, caída del precio de la remolacha, menos tierra cultivada y contratos más bajos), que no se recuperará débilmente hasta 1936. Durante la Guerra Civil la azucarera se colectiviza, eligiéndose un comité de fábrica que se hace cargo de la producción. La azucarera de La Puebla de Híjar era vital para la economía colectiva del bando republicano, ya que era una de las pocas que se encontraba en su territorio. Desde este momento y, posteriormente, tras hacerse cargo de ella el Consejo de Aragón mejoró su producción.

 

            Como ponente para la clausura de estas jornadas tuvimos el honor de tener a Miguel Beltrán Lloris, Director del Museo Provincial de Zaragoza, que nos habló sobre Los Iberos en el Bajo Martín. En primer lugar destacó la presencia de la cultura ibera en nuestra comarca e hizo hincapié en la necesidad de entender geográficamente el momento de desarrollo de la cultura ibera en nuestra zona, y no desde nuestra actual división administrativa comarcal. El territorio de la actual comarca del Bajo Martín estaría habitado por gentes de etnia sedetana (en su mayoría) y también ausetana. En cuanto a los yacimientos presentes en dicha comarca tan sólo el Cabezo de Alcalá de Azaila se ha estudiado en profundidad y parcialmente el Castillejo de la Romana de La Puebla de Híjar. El mundo de la iberización es complejo, es una mezcla de influjos externos y recursos endógenos (un sistema cultural plural). Se reciben influencias por medio del uso y metalurgia del hierro, la introducción del horno alfarero, la escritura, la moneda, la difusión de objetos importados (comercio), la agricultura extensiva, la aparición de la ciudad, las mejoras defensivas y la sociedad jerarquizada (elites). A continuación hizo referencia a los principales estudiosos sobre la cultura ibera en los yacimientos arqueológicos del Bajo Martín, desde los pioneros hasta nuestros días: Evaristo Colera, Pablo Gil y Gil, Pedro Bosch Gimpera, Lorenzo Pérez  Temprado, Juan Cabré, Vicente Bardavíu, Antonio Beltrán y Miguel Beltrán. También quiso resaltar la importancia de la Ruta de los Iberos en el Bajo Aragón como marca de calidad dentro de nuestro territorio. Estableció una periodización de la cultura ibera a lo largo del tiempo: Bronce Final, Primera Edad del Hierro, Ibérico Antiguo (575/550-500/475 a. C.), Ibérico Pleno (500-218 a. C.), e Ibérico Tardío (218-44 a. C.). Igualmente hizo referencia al periodo de la romanización como algo que aportó diferentes elementos a la población ibera: uso del vino en la elites, vajillas de cerámica campanéense, arquitectura romana, formas de vida, cambio de la alimentación. Incluso acontecimientos como las Guerras Sertorianas se trasladan a nuestro escenario. Finalmente los romanos se imponen y paulatinamente desaparecen las formas de vida iberas. Para finalizar destacó la labor de la Asociación Cultural Sedeisken de Azaila como ejemplo de aprovechamiento de los recursos endógenos de una pequeña población como reclamo turístico de carácter histórico y patrimonial.

 

            Cabe destacar el hecho de que después de cada una de las tres sesiones celebradas se llevaron a cabo interesantes debates en los que los ponente y los asistentes a las jornadas pudieron interactuar y tener un enriquecedor intercambio de opiniones.

 

            Por tanto, el Centro de Estudios del Bajo Martín considera que debido a la importante afluencia de asistentes en las tres localidades, así como a la interesada participación en los debate, los tema propuestos han sido acogidos con agrado. Por ello consideramos que estas primeras jornadas sobre patrimonio cultural en la comarca se han desarrollado de forma exitosa y esperamos que tengan continuidad en un futuro próximo. Para finalizar nos gustaría tener un agradecimiento con toda la gente que ha participado en estas jornadas, desde los ponentes a los asistentes, pasando por la gente que ha trabajado en su organización y en las instituciones que han colaborado en su realización. Muchas gracias y os esperamos en la próxima.

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