fuego
“Fuego:
Baile serpentiforme. Luz. Calma y dicha. Venta de aire seco y olor ahumado. Baile. Baile y fiesta”
“Fuego:
Baile serpentiforme. Luz. Calma y dicha. Venta de aire seco y olor ahumado. Baile. Baile y fiesta”
“Rejas:
Lo que vemos de puertas afuera es la reconstrucción de lo que vemos de puertas adentro. Lo que vemos de puertas adentro suelen ser recuerdos epicúreos del silbo suave que roza con la verja.”
“Vida:
Vista anudada en las faldas, de la sonrisa. Dueña, sol y confort, de soledades. Carta abierta y golpe pastor, al monte. Sueño. Belleza.”
“Ronroneo:
Una mujer se abanica en el banco, rodeada, ocultada de la apariencia. Aparentemente. Aparentan.”
En un nuevo enlace que he incluído en mi listado, he vuelto a recordar los versos de Miguel Labordeta, uno de los mejores poetas de España, olvidado en rincones desde donde trazaba el infinito. Pasa el tiempo, y aún así se descubren momentos, metáforas, sentimientos, de unión entre los hombres y los poetas de generaciones perdidas...
"De poemas sabré lo justo,
porque ando poco,
pero aún quema la hipócrita esfinge.
Y mi tierra quema.
Y ando en versos descompasados.
Pues.
Soy vela que arde,
cuando empapa la sordidez.
Nunca, repito, nunca,
se alcanza,
se alcanzará,
el camino."
hace mucho frío, en esta ladera del amor- - le hablaba lejos, acurrucándose en su lecho, como un niño lactante-
detrás de la palabra hay un sinfín de eléctricas desdichas,
detrás de su memoria siempre hay recuerdo de amores futuros.
- hace, todavía, mucho, que poco tiempo ha-
- no susurraba, callaba más bien, y bebía de su manantial corpóreo-
vestiste y vistes tu angelical belleza...
- le hablaba lejos, acurrucándose en su lecho,
como un niño lactante-
"Buscan estrellas de mar.
En ocres pardos.
De lomazas.
Lontananzas secanas.
De hierro y frío."
"Sentado en un carasol,
donde la petra fría espera la madrugada
o el sol.
Pintaban rayas sus ojos,
chispeantes,
en las sombrías rosadas
que se abren sanguíneas,
en la aurora.
Y el reseco ambiente,
quebraba las ramas pardas,
pardas las hojas,
de los pinos cansados.
La bruja celeste elevaba el brazo
sentido,
que esclavizó sus vidas
que eligió en cruces cambiados.
Y recogía paupérrima,
las retamas del sagrado visco...
Tuvo hijas, imagino,
y no encontró aquel tesoro.
Se sentaba en el mojón partido,
que partía el término de su niñez,
adulta vieja...
Pensaba quizás en la muerte,
y no encontró aquel tesoro."
"Si de verdad existiese un Dios,
por muy lejano,
nos mataría a todos,
hundidos en nuestra propia mierda.
Andan caballos, cansan jinetes, sobran palabras..."
"...Convirtiendo el blanco en llanto y lágrima.
En cariátide que mana dolor y sangre...
... el negro convirtió el blanco.
El negro sobre blanco es tinta"
"Desde mi impresión,
como una voz sumergida,
ruge y pace la vergüenza,
y el silencio.
Bajo el crepúsculo y el reducto
quedamos tú y yo,
las ratos que somos todos.
y nada renace bajo el sol.
Si viviéramos de memoria
recapacitaría,
pero somos sorbos
de vino lastimoso.
Lo que vimos es la verdad
y lo que el dinero pudre
es la inocencia.
Y aquel que nunca tuvo inocencia,
orina en la calle a plena luz,
roba en las esquinas oliendo a pegamento,
malnace día a día en su caravana,
asesina al niño y al padre,
come las sobras inyectadas de pena.
Desde mi impresión,
todos giramos nuestra apestosa cara."
LA FUGA DEL VERSO
Todo sin presencia tuya se desvanece,
palabra,
hasta los versos se fugan con las hadas de mil carambolas…
Se fugó de tarde,
y no quiso encontrarse,
por las altas cumbres de montes de mil acordes…
Sin palabras ni huidas hacia delante,
sin grandes espasmos ni contratiempos,
…
¡Ay! Zalamera intrigante,
engaño de mis vistas y mis oídos,
¡ay de mi!, de mis angustias de mil pasiones…
Te fugas con nocturnidad,
con alevosía traicionera hasta el día siguiente,
que madrugas con mis sueños de mil disfraces…
¡Ay! Zalamera que vienes,
palabra,
que vas y vuelves a mi sanadora vera,
que comes de nuestras manos de mil amores…
Y si no, si si, si luego,
largo lugar de lirios fragrantes,
palabra,
pequeña mirada, ojos profundos de mil clamores..
Te fugaste verso,
te encontraste día,
te enmudaste vida…
Adiós verso.
Te vestí, con mi traje negro, para siempre.”
y en mi mente veo a las princesas,
con sus pijamas de plata,
repasando sus labios y sus suspiros,
adorando emperatrices palaciegas de sus casas.
porque el instante que suma al instante pasado,
el poema de su risa adormilada.
"Caen las húmedas gotas, al pasar.
Ni un alma en las calles mojadas
y la sombra de mi cuerpo juguetea,
chocando al miedo,
de los coches de la nacional.
Me gusta el sabor de los ojos profundos, donde perderme al dormir, o dormir los sueños al despertar
Y mientras recuerdo los momentos
escasos
del encuentro fantasmal,
una fuerza que quiero me empuja,
y sigo adelante.
Adelante el alma errante,
apagada durante años
bajo la ajada depresión d
el que se sintió perdido.
Cuento las gotas perdidas de mi pasado, mientras llueve...
de fondo cuatro rosas fragantes,
bajo el hielo deshecho de las antiguas canciones:
suaves,
tiernas...
bello color de otoño frío,
en cálida sábana
o miradas de almohada intensa."
Prefiero llorar un millón de veces por el mundo
que no haberlo conocido nunca.
Iluso soñador,
caminante de utopías,
amante de los labios y las caricias.
Soy tu mente y mi verdad,
todavía pienso en mi lamento,
y seguiréis por siempre mi eternidad.
Porque la vida es poema y fantasía.......
Ana L.
ser surrealista
no es realizarse
sino su-realizarse
en su-real istmo,
sí,
ese que queda
al otro lado de una península
o ínsula,
barataria
barata,
des-barata-da,
dadá.
ser surrealista
es surrealizarse en su-mismo
en sí mismo
en sí-misma
en si-misma-dos,
doce eran.
Zaragoza, marzo 2008
Antes de que duerma, se me abre en la mente la frescura, el tacto, y la voz de princesa en los páramos de tu piel.
Cuando vuelves a la vida se puebla el corazón de ausencia.
Cuando vuelves a l sueño, se engrandece el mundo y su esperanza.
Y tengo miedo, miedo de perder la risa, tu mirada.
miedo de perderme en mi nada, y que olvides la presencia de mi todo.
Ahora dormiría mi tristeza hasta que llegara el momento, y llamar a mi puerta, y beber con cuatro rosas en tu honor.
Antes de que duerma, sólo quiero despertarme soñando con el roce de tu pelo.
Porque también debemos guiarnos por el azar, los destinos y el deseo; porque vivimos y somos patria de nuestros versos...
Porque ver más allá del horizonte es caminar junto a la vida.
"A la luz,
Con paso firme.
A la luz, la que deslumbra
Y nos mira con tibieza
La que amarga; en ocasiones
Cuando buscamos los designios del diario quehacer.
Pan, sal, y agua redentora.
Y el aburrido discurrir de nuestros labios.
Acércate y anda.
Acércate. Descúbrete.
Mírame y siente tus esperanzas.
A la luz, con paso firme
A la luz no la guiará el futuro,
A la luz se la espera,
Como al rocío,
Para buscar en húmedos recónditos
los sabores de mujer...
A la luz se la espera,
Cuando busco.
A la belleza y el espíritu ,
Se le adora,
Con la aventura de despertar."
En mi vida escribí tantos versos de amor.
Que si las miradas, los gestos, lo profundo de tu mar en mis brazos...
O las sonrisas y los besos.
Incluso el latido suave de tu desnudez altanera.
Antes mis versos eran tristes, y retornan con mis lánguidas tristezas.
Nunca volveré a conocerte. Escapar sería morir de pie y arrodillado, víctima de resplandores, como dice o no la canción .
Pondré de testigo mi cuerpo y mi vida ante el juicio inhumano que me espera.
Quiero morir con mi alma...
Porque la vendí cara entre las noches de tus sueños.
Soy un muñeco de terciopelo oscuro.
Tus manos manejan mi pecho.
Tu cara alimenta mis entrañas.
Tu presencia es de una diosa, ateo de mi, única religión que quiero