RAFAEL ROJO LIBANÉS
Acaricien
"ojalá que los ángeles de tu pelo
Según
Según empiecen las letras de mi verso
hoy,
por la mañana...
Acabaré la estrofa de nuestras vidas,
jugando a los azares de los tiempos.
Por aquí
Me alimento
me alimento de los ojos que absortos quedan,
observando miradas de mar infinito.
La Lejanía
La lejanía ocupa mucho sitio en el corazón, demasiado. Tal vez obviamos lo cercano y no reparamos en los gastos del pasado. Tal vez, digo, quizás, surja el beso prohibido de no observar el pasado sin sentir extrañeza por el futuro...
Pero andar andamos y andar andaremos, viendo pasar nuestra mirada dejada en huellas sin más, en pasajes discontínuos que harán de nosotros lo que alguna vez seremos.
La lejanía nos medita traicionera, pero es el beso cercano el que nos acercará al verso orondo de nuestra desdicha.
A pesar de mil versos y derrotas, te tengo a tí, mi poema.
VOLVEMOS, la Ocupación
Donde no amargan los dulces,
preparando la ocupación,
aspirando letras cutres,
ansiando salutación...
(prepara merienda el jueves, VOLVEMOS¡¡)
Tu mirada
Alcanzar tu mirada es cruzar los lagos sombríos de los pasados,
visionar mil poemas leídos en el lecho de tu sonrisa.
RESPIRAR
Uno de los días que me dio por escribir,
me olvidé de respirar
"hasta que el corazón nos deje secos de palabras..."
Rebollones
Allí abajo
Cerveza
Ansiado néctar de los bolingas incorpóreos¡¡¡¡
Voces
Aprovechemos el momento antes de la lucha,
y oigamos a nuestras voces que braman,
porque sólo somos palabra,
y la palabra no siempre es ruido.
Susana y yo
Hola de nuevo,
Tras el verano, otra vez el Mestizo y la rutina.
Tendremos que acabar tarde o temprano con ella, embarcarnos en historias no vividas, dedicarnos en cuerpo y alma a aprender a ser nosotros mismos, completarnos y morir viviendo mientras descubrimos paraísos al otro lado de la calle, en una esquina perdida, en un libro que no leímos, en la canción mil veces escuchada.
Os presento a Susana, el mejor poema.
Adiós verano
Cuando avanza lo corto que fue el verano,
desciendo al corazón de lo que fue penumbra.
Cuando avanza lo largo que asoma nuestro otoño,
alcanzo las manos del monte bajo,
que caía verde y blanco bajo las nubes del invierno.
Un día
A la gente pequeña les llena la luna hinchada,
y las aguas calmas de las pozas mojadas,
A la gente pequeña les versa la inocencia,
y el calor venido de la madre ternura.
A la gente pequeña nunca les anuncia sorpresa,
y la ven pausada con su marcha y su pereza.
A la gente pequeña sólo les quema lo amargo,
y cantan conciertos con su llanto y su tristeza.
A la gente pequeña sólo les gusta la vida,
y a mama, cansada, su pasión y su sonrisa
caminar
“Caminar:
Somos paseo. Somos reflejo y sombra. Somos sol y penumbra sobre el mapa, el viaje, el camino de nuestra hipócrita península.”
esperanza
“¿Esperanza?..
Mientras hay muerte hay esperanza, vieja zancuda y mal trazada, vestida de verde. Mientras hay vida, habrá muerte. La inocencia no existe”