Hola de nuevo
Un par de días en el Hospital, una artroscopia, un poco menos de menisco y un cartílago de un abuelo de 70. Resumen corto de una parada corta (y fonda) en el Hospital de Alcañiz.
Ahora, la rodilla como un cromo, y unas semanas de reposo. Tiempo para leer, repasar algunos estudios aparcados, reciclarme un poco y, por qué no, poner marcha en este blog.
Estoy pensando en dejar a Jartillo en la estacada. Pocas visitas y poca imaginación para un proyecto que nació una noche de borrachera en mi querido "rincón del teléfono" y que se ha ido apagando. No da mi pelota demasiao para mantener tantos blogs-frentes abiertos, o si, quién sabe.
En una cama un par de días, sin enchufar la tele, da tiempo para pensar muchas cosas. Y aunque nunca te desvinculas de tu alrededor, pues la crisis, los (léase hijos predilectos) americanos con sus elecciones y su país salvador del mundo, los bancos, las injusticias, y la apatía generalizada de todos los que somos gentes, pues eso, que da que pensar.
Hoy volvemos a la rutina de hace unos meses, cuando estuve de baja por lo mismo que ahora. No recordaba que Buenafuente seguía en la brecha, que hay libros que merece la pena leer, y que hay personas a las que se echa de menos hasta medio día. Todo cambia, discurre, late, y los demas lo vemos pasar, e interactuamos.
Nos recordaba Gervasio Sanchez en Aragón Televisión que tenemos un gobierno "supuestamente" socialista que ganó unas elecciones al ritmo de "NO a la Guerra" y que sin embargo ha permitido duplicar el negocio de las armas (incluidas las bombas racimo). Hipocresía barata de aquellos que se llaman socialistas por no decirse socialistos. Me madrugaba también el otro día con la lectura de "L´Omnibus de la mort. Parada en Falset" (Toni Orensaz), recomendable, aunque escrito en catalán por razones obvias. Una lectura fácil y entretenida que nos da buena muestra de los desastres de aquellos primeros meses de la Guerra Civil. Impresiona ver las fotos de aquellos que pasearon a tu bisabuelo. Y lejos del rencor, con mis ideas siempre firmes, reafirma el desmán de las guerras y las ideas de libertad y revolución cultural en las que creemos creer por no derrumbar nuestras almas en el mierdín de la vida.
Y también seguimos con las increíbles mentiras de la prensa, con el terrorismo mediático de sus dicharacheros programas. Padres acojonados porque creen que sus hijos van a ser secuestrados un día si y otro también; familias acojonadas porque el mundo se derrumba con la crisis; miedo racista una y otra vez; ............... Y es que la cultura del miedo conduce a la pérdida de libertades (que se lo pregunten a los americanos), y encima, la nueva clase media española (contentísima con que den dinero a los mangantes de bancos y cajas, pobrecitos) satisfecha de que necesitamos un estado represor porque si no se nos viene abajo la civilización. ¿Qué coño comeremos? ¿En qué coño nos estamos convirtiendo?...
Y desde Aliaga, noticias tristes. A la buena de Julia, a la que le tendrían que tener en un pedestal, por su trabajo y su lucha constante por su pueblo y su tierra, le amaneció un día triste, con pintadas contra su persona, muy hirientes, y contra José Luis Simón y el Colectivo Sollavientos. Terrorismo popular, a pequeña escala. Meter miedo. El desarrollo nos lo venden así, todo vale, y todos callamos, o casi todos.
Y la hipocresía política de Gran Scala tomando forma. Manda huevos. Saltarse leyes, inventarse cosas para adaptarlo a lo que una puta cuadrilla especuladora se llene los bolsillos (al tiempo). Y la ecología queda a un lado, estamos en crisis, ya saben. Ahora de nuevo vale todo, como valió a comienzos de legislatura, cuando el gobierno de nuestro peculiar país se cargó de un plumazo el Ministerio de Medio Ambiente mientras reían a carcajada la anécdota del primo de Rajoy. Ya veis, unos lo dicen y los otros lo hacen. El mismo perro con ....
La gente a la calle y los mandamases Europeos, que no se ponen de acuerdo para nada, firmando de acuerdo la jornada de hasta 65 horas semanales. Pero claro, luego dirán los paniaguados sindicatos que lo primero es el empleo y que si no se que... Y digo yo que algo habrá que hacer. Maricón (con perdón) el último... como siempre.
En fin, que la vida sigue y que hay muchas cosas por las que escribir. Pero hay muchas más cosas por las que desparramar tus sesos por un pasillo hipócrita e inmaculado. Estaré sentado (largo) unas semanas. Esperamos recuperar fuerzas, levantarnos, aunque sea con bastón, y tirar a dar, como sea, y respetando al prójimo que merezca ser respetado por prójimo. Ya lo decía el amigo Manuel: "cuanta gente, y qué pocas personas".