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EL MESTIZO. poesía, opinión; sociología grotesca

OPINION

Cadel Evans, el triunfo del constante

Cadel Evans, el triunfo del constante

 

 

Hace unos días Cadel Evans lograba el triundo en el Campeonato del Mundo.


Hacía días que no escribía de ciclismo en este blog. La vuelta de España me tocó medio de vacaciones y tampoco estaba muy inspirao. La Vuelta, pues bueno, a la gente le gusta el fútbol, se corre de gusto con el fútbol y poco más... Carreteras vacías y más vacías. La organización, pues no se, eso de que no pudiéramos verlo por el norte, pues manda cojones...


Cadel Evans lograba por fin un triunfo merecido en Suiza. Es de esos corredores regulares que siempre están ahí. Que no se caracterizan por ser agresivos, que siempre son criticados por no arriesgar, etc, etc...

 

Pero como todos los ciclistas se merecen un respeto. Son gladiadores del deporte, no son mediocres deportistas como en otros deportes de equipo.


Así que, bravo por Evans...

 

 

 

 

Foto: wikipedia

Mariano Laborda Gracia, ¿profeta en su tierra?

Mariano Laborda Gracia, ¿profeta en su tierra?

 

Este sábado, día 26 de Septiembre, fallecía Mariano Laborda Gracia, hijo predilecto de la villa de Híjar y una de las personas más sorprendentes y que más se ha sacrificado, toda su vida, por su pueblo.

 

Una llamada al móvil desde mi casa de Híjar, mientras estaba colaborando y actuando en un recital poético en Ateca -Zaragoza- me llegó la noche del sábado.

 

Contradictorio y cabal, puso por encima de todo el amor a Híjar y a su Semana Santa. Y, en los últimos años de su vida, cuando tuve la oportunidad y el privilegio de conocerlo más de cerca, se me mostró con un talante y con una forma que poco tenía que ver con lo que podían decir del mismo.

 

En mi caso, como un humilde servidor de la cultura de Híjar, cuando fundé el Centro de Estudios Hijaranos (hoy Bajo Martín), me recibió con los brazos abiertos. Nos abrió su archivo, sus papelotes, sus fotografías, sus centenares y centenares de historias.


Siempre se suele decir que son peor los papistas que el papa. La cuadrilla, por llamarlo de alguna manera, que don Mariano dejó al cuidado de su magna obra, ha demostrado su incapacidad durante más de treinta años. Su incapacidad de seguir gestionando lo que él mismo luchó y llevó de la mano nada más acabar la Guerra Civil. Pero no estamos hablando de eso, estamos hablando del trabajo, el esfuerzo y el amor de una persona por su tierra y sus gentes.

 

Hoy muchos olvidarán esa imagen del "genio" (bueno o malo) , según se mire, de Don Mariano, de los viajes de aquí para allí, de las horas y horas metidas de trabajo década tras década...

 

Era un hombre del Régimen, si. Como tantos en la dictadura franquista. Pero él hizo. Muchos moriran sin hacer nada malo. Porque el que no hace nada, nunca hace nada, ni bueno ni malo. Él hizo, quiso hacer y siguió haciendo hasta que sus facultades se lo permitieron. No estaré de acuerdo en muchas de esas cosas, sobre todo en lo que a algunas publicaciones se refiere, pero siempre tuvo tiempo cuando se lo pedi, y ayuda sin necesidad de pedírsela. Cuando sus carcamales "labordistas" nos han intentado poner trabas a nuestro trabajo por la cultura de Híjar, él, siempre se encargó de darnos ánimos para seguir adelante y, conocedor de la sociología de su pueblo Cainita (Híjar, vaya pueblo a veces) nos decía esa frase que me ipactó siempre: "Víctor, aquí no se mueve nadie, son de los que piensan eso de; Ataquen, que ganaremos" . Pero como buen lector pensaba eso que pensamos ahora los mismos que hemos intentado sacar a Híjar de su mediocridad cultural: "Ladran, luego cabalgamos".

 

Ojala hubiera habido muchos hombres como él en la historia de Híjar, igual me da de izquierdas que de derechas. Es justo recordarlo, que lo recuerde, pues yo de él sólo recibi buenos consejos, conversaciones agradables y apoyo para que continuara en la "lucha". Y aunque nuestra lucha no fue nunca la misma, siempre respetó que lo hiciera desde mi punto de vista ideológico, pues siempre respetó a aquellos que trabajaron y vivieron su tierra de frente, sis aspavientos.

 

Ayer lo enterraban y sólo unas decenas de personas lo acompañaron en su último viaje por Híjar hacia el cementerio. Son cosas de lo políticamente correcto, supongo.  O cosas de la falta de memoria de los hijaranos, o de su hipocresía. Y ahora siento más que nunca no haber hecho algún esfuerzo para poder haber acompañado a Mariano en su sepelio, aunque me hubiera tenido que tragar una misa, que no me hubiera pasado nada.

 

El Heraldo, tan sensacionalista como siempre, sólo tenía unas líneas para recordar que fue promotor de la Ruta del Tambor y el Bombo y que fue Hijo Predilecto de Hïjar. Yo les recordaría que no fue promotor de la Ruta, fue el ideólogo que la pensó, el que se la trabajó y al que se debe esa propuesta que ahora sigue, aunque en horas bajas por la imposibilidad de que cuatro mendrugos trabajen en común por su tierra y el "politiqueo", como decía Mariano, que se metió desde el principio. El Heraldo, por supuesto, citaba también la agria polémica que suscitó su libro Recuerdos de Hïjar, 2., en el cual el Laborda sacó su lado franquista y puso a parir hasta el apuntador. Bueno, no lo comparto, pero quizás debíeramos recordarlo por lo mucho bueno que hizo y no sólo por esos desquites de rabia. En cualquier caso, defendió sus ideas siempre, y no se escondió detrás de ninguna sigla para chupar del bote, como otros ilustres franquistas o seguidores de esa época negra hacen continuamente en un partido del cual todos sabemos su nombre.

 

Volviendo a la Ruta. Recuerdo cómo se le ninguneo cuando se hizo el libro Entre Tambores. Cómo se olvidan de él una y otra vez en esa Ruta, fósil de lo que fue. Siempre quiso hacer una ruta con los pueblos que realmente contaban con una tradición y costumbre en aquellos años 60. Me contó cómo el Gobernador Civil hizo que se contara con Andorra, cosa que no le importó, por su relación con Híjar. Bueno, y me contó cómo los ayuntamientos enseguida vieron allí un lugar para aprovechamiento partidista, hecho que ha ido corrompiendo año tras otro una idea que fue pionera en su tiempo.

 

Ya se que estas letras serán entendidas por cada uno a su aire, que son políticamente incorrectas, que qué es eso de hablar bien de un franquista dirán algunos imbéciles, etc... Cada uno que diga lo que le salga de los huevos. Lo que si que es cierto es que el Laborda no se merecía estar tan sólo, tan olvidado... No se lo merecía, pese a quien pese. Y por eso quiero recordarle con estas letras, para que, esté donde esté,  lo recordemos como una persona que trabajó por su pueblo y su tierra, que no es poco.

 

Mariano,  descansa en paz.

El que quiera, que recapacite

El que quiera, que recapacite

Para todos aquellos que en mi tierra recuerdan o quieren recordar las cosas a su manera. Para todos aquellos que continúan marcando con una cruz la supremacía de la sinrazón.  Para todos aquellos, un poco de respeto a todo el mundo y mucho de sentido común. En Lietor, Albacete, su cura es conocido por gestos como este. Yo tuve la oportunidad de conocerlo hace algunos años, incluso le mandamos algunas publicaciones del Centro de Estudios. Sobre todo me impactó la placa que puso en la Iglesia Parroquial, que reza:

 

En memoria de todos muertos de la Guerra Civil.

Por la paz entre los españoles.

VIVA LA CONSTITUCIÓN

 

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Sólo hace falta darse una vuelta por algunos pueblos de la piel de toro. Igualito, ¿no creen ustedes?

 

El amo del Tiempo

 

El hombre, centro del universo. Crea, construye, inventa… destruye, arrasa con su alimento de avaricia. La vida es toda una construcción irreal. Nada es real. El poder individual es fundamental para esta construcción. A través de palabras y convenios sociales se estructuran las percepciones. Y cada percepción es un mundo, y cada mundo está construido sobre culturas y percepciones individuales y colectivas.

Ni siquiera el tiempo es tiempo, si no su percepción, midiéndose y alterándose según intereses construidos. Esto pensaba yo mientras cambiaba la hora de mi coche al nuevo horario. Con un simple “clic” cambiaba una hora de mi propio tiempo, como si nada. Imagino al señor que, desayunando un día por la mañana pensó en cambiar la hora para el verano. Quién le iba a decir que compartía esa estúpida idea secular de que somos amos de todo y de todos.

(Artículo publicado en Heraldo Teruel: "Mudéjares")

 

EMPECEMOS POR NOSOTROS

(resumen de algunas ideas, artículos y reflexiones de los últimos días)

En el imaginario social de la gente, el concepto de Paisaje es muy cambiante. Para muchos el Paisaje que realmente importa es el autóctono, el que ha sabido conservar su puesta de largo durante siglos. Pero, ¿qué es lo autóctono?. Para otros la estepa y el secarral no les dice nada, quizás de tanto verlo, que ni lo aprecian. Muchos opinan que no hay nada como lo “verde”, todo lleno de pinos y rebollones. Aquí el ciudadano no se pone de acuerdo, aunque por nuestro carácter mediterráneo, lo verde es lo que triunfa, de ahí que no hay pueblo que se precie que no ponga césped en el secarral. Y el imaginario es el que conduce a la política y a la gestión forestal, no nos equivoquemos.

Vivimos en un país donde los procesos interdisciplinares no son la norma, ni mucho menos, donde somos incapaces de ponernos de acuerdo. Donde solemos en muchos casos vendernos por cuatro duros, cerrar la boca, y apañarnos como cada uno pueda… El concepto de lo público en España, la España de lo público como des-concepto.

Los bosques y el medio rural necesitan de tiempo y reflexión. Tiempo de participación, reflexión de cómo enfocar la gestión, de cómo andar en un camino común. Desgraciadamente, los tiempos políticos huyen irremediablemente del tiempo y de la reflexión, ajustando sus agendas a cuatro años máxime, a tejer redes de poder más o menos cutres, a comprar bocas y silencios…

Y este panorama no es el mejor para nuestro territorio, aunque el que calla otorga. Y los estómagos agradecidos se ocultan en la espesura de la sociedad civil. La prensa hace gala de esos tejidos de poder y se centra en barro y paja, cuando no lo hace con tripada y fiesta, evitando su papel, salvo cuando interesa al medio en sí...

Pero el origen de nuestra decadencia demográfica y de gestión no está en los políticos, ni en la economía. El origen tiene muchas aristas, y parte de la gente, de la escasa ciudadanía que ejerce como tal, que permite y que otorga. El gran problema del medio rural somos sus gentes, que copiamos los modelos imperantes en la sociedad haciendo gala de una gran hipocresía.

Pero cuando ocurre una desgracia, una crisis, es cuando sacamos de nosotros lo mejor y lo peor, que, bien conducido, nos ayuda a avanzar. La solidaridad de los pueblos que estaban siendo arrasados por los incendios de estos días es un ejemplo de que lo instituyente triunfó sobre lo instituido. Pues lo instituido, relegado en despachos y números, no supo responder. Zaragón es muy grande, demasiado para llegar a todos sus “barrios rurales”.

Hasta hace una semana, nadie, o casi nadie, sabía que existe un pueblo que se llama "La Cañadilla". Nadie, o casi nadie le dará menor importancia conocer ese dato. Tampoco es Zaragoza, ni Nueva York. Total, como dicen algunos ciudadanos (sean estos políticos o no): "si son cuatro gatos".

En La Cañadilla viven pocos. Diez o doce casas, con su ermita, con sus campos de labor y sus pinares. Era un sitio tranquilo, humilde, bello por definición. Cuando pasabas con la bicicleta o con el coche por esa carretera estrecha, saboreando las esencias de un paisaje único (o así lo percibía al menos mi “imaginario paisajístico”), las gallinas de los vecinos ocupaban la carretera. El paisano labrador recogía su tractor y alguna mujer tomaba la fresca. En invierno era prácticamente un desierto. Y en verano algunos antiguos vecinos retornaban a su casa, a su identidad...

Las imágenes de la televisión reflejaron la dureza, el abandono y la impotencia del medio rural y de los medios con los que cuenta para lo realmente importante. La administración y la voluntad del ciudadano rural es capaz de hacer frontones y centros de interpretación en la nada más absoluta, pero por lo visto es incapaz de coordinar, de tratar al medio rural como un sector estratégico, como un mantenedor del Oxígeno planetario, de la cultura popular, de nuestros montes, de nuestros alimentos... El medio rural es mucho más que economía, globalización, turismo cultural o medioambiental, mercadeo, demografía crítica… El medio rural es el territorio. Y el territorio es la base de los recursos, entendiendo el concepto “recurso” como un todo, no como una mera especulación económica, inmobiliaria, minera… Es el recurso con el que cuenta nuestra madre tierra para sobrevivir al atentado constante que le hacemos, como hijos bastardos que somos.

Por una razón que los políticos y los gestores responderán que lógica y medida, debido a la falta de medios, al número de incendios en Teruel, etc, etc… y mientras se centraban los esfuerzos en otras zonas, los valientes Ejulvinos, dirigidos por José Luis Lagares y por su alcalde, José Manuel Salvador, hacían lo que podían con los medios que podían, mientras veían arder, como en la peor de las imágenes del Apocalipsis, toda su riqueza forestal, la que habían visto siempre, la que su imaginario valoraba como propia.

Seguramente, en cosa de una o dos semanas, volveremos a las noticias mundanas. A las gilipolleces más absolutas de este mundo hipócrita e hipocondríaco.


La Cañadilla se convertía en mi imaginario histórico en un símbolo. Un símbolo humeante de desesperación, pero también de vida, de cómo tenemos que volver a levantarnos de las cenizas y mostrar al mundo que desde el rincón más humilde se puede descubrir el infinito. De la necesidad de luchar un poco por nuestros pueblos, aunque sirva de poco, muriendo de pie. Porque a esos habitantes nadie les devolverá los siglos y generaciones de historia perdidas por las llamas. Porque a esos habitantes se les tratará como cuatro gatos, repitiendo los esquemas que otros utilizan para Aragón y que tanto duele en Zaragoza.

 

Por lo visto sólo somos un puto Parque Temático. Y en esa dinámica nos hemos querido meter. Dependencia de la ciudad, cuando, realmente, es la ciudad la que depende del territorio. El triunfo real no es trabajar y ser un figurante de ese Parque Temático, el triunfo es estudiar una carrera y convertirnos en unos corderos infelices, con corbata y despacho, que pasarán largas temporadas de su vida en el médico con estrés, depresiones, disfunciones sexuales y las más variadas enfermedades y gilipolleces metrosexuales del mundo mundial. Ese es nuestro éxito.

 

Ahora alguno volverá a pensar que, lo mejor, será marchar a Zaragoza y que pregone el patrón, como decía la canción. A ver qué dicen, a ver qué hacen, a ver qué proponen, a ver qué "venden" para mantener sus sillones. 

En Aragón no todo es el Fleta, ni los bienes de la Franja de Levante, ni la ciudad compacta, ni las lenguas, ni la Expo, ni los barcos de Belloch... En Aragón somos todo eso y mucho más.  Porque, para que el territorio se mantenga, no son necesarios esos macroproyectos pensados “capitalinamente”; derroche de medios, agencia de empleo, populismo por encima de todo.

 

No caigamos en los mismos errores de siempre. Saludemos al día con orgullo y pensemos que, si queremos ser partícipes del cambio tendremos que empezar por nosotros mismos. Y de la tierra calcinada, veremos crecer los frutos de nuestro afán por ser campo, monte, y ciudadano.

El símbolo humeante de La Cañadilla

El símbolo humeante de La Cañadilla

Nadie, casi nadie, vamos, sabe ni sabrá que existe un pueblo que se llama "La Cañadilla". Nadie, o casi nadie, vamos, le dará menor importancia conocer ese dato. Tampoco es Zaragoza, ni Nueva York. Total, como dicen algunos políticos, "si son cuatro gatos".

 

El pasado miércoles desalojaban La Cañadilla, barrio de Aliaga, por la cercanía del fuego que se originó en la sierra del Majalinos, hasta esta semana uno de los parajes más bellos de Aragón, dentro del Geopark, del Parque Geológico de Aliaga, del Maestrazgo más íntimo y sincero, con una biodiversidad catalogada y reconocida por la Unión Europea.

 

En La Cañadilla vivían pocos. Eran diez o doce casas, con su ermita, con sus camos de labor y sus pinares. Era un sitio tranquilo, humilde, bello por definición. Cuando pasabas con la bicicleta o el coche por esa carretera estrecha, saboreando las esencias de un paisaje único, las gallinas de los vecinos ocupaban la carretera. El paisano labrador recogía su tractor y alguna mujer tomaba la fresca. En invierno era prácticamente un desierto. Y en verano algunos antiguos vecinos retornaban a su casa, a su identidad...

 

Cañadilla es pequeña, pero tiene siglos de historia. Siglos de historia dura. Por allí pasaron culturas milenarias, y fue frente activo de las guerras carlistas, de la época del Maquis. Cañadilla es pequeño pero su estampa era más grande que cualquier monumento patrimonio de la humanidad.

 

Ayer, las imágenes de la televisión reflejaron la dureza, el abandono y la impotencia del medio rural y de los medios con los que cuenta para lo realmente importante. La administración es capaz de hacer frontones y centros de interpretación en la nada más absoluta, pero por lo visto es incapaz de coordinar, de tratar al medio rural como un sector estratégico, como un mantenedor del Oxígeno planetario, de la cultura popular, de nuestros montes, de nuestros alimentos... amen.

 

Y mientras se centraban los esfuerzos en otras zonas, los valientes Ejulvinos, dirigidos por José Luis Lagares y por su alcalde, José Manuel Salvador, hacían lo que podían con los medios que podían, mientras veían arder, como en la peor de las imágenes del Apocalipsis, toda su riqueza forestal, el valor añadido de un pueblo que llevaba varias semanas preparándose para juntar en su plaza a grupos de jóvenes de todo el Bajo Aragón Histórico.

Seguramente, en cosa de una o dos semanas, volveremos a las noticias mundanas. Al fichaje de Etoo por el Inter, a las gilipolleces más absolutas de este mundo de mierda, a la gripe A (en el mundo muere más gente por cornada de burro que por gripe A, pero así estamos).

El Paisaje Cultural aragonés ha sufrido un serio revés. Ya nunca volveremos a ver el Maestrazgo y los Montes de Els Ports como fueron hasta hace tan sólo una semana.
 
Cañadilla se me convertía en mi imaginario histórico como un símbolo. Un símbolo humeante de desesperación, pero también de vida, de cómo tenemos que volver a levantarnos de las cenizas y mostrar al mundo que desde el rincón más humilde se puede descubrir el infinito. De la necesidad de luchar un poco por nuestros pueblos, aunque sirva de poco, muriendo de pie. Porque a esos habitantes nadie les devolverá los siglos y generaciones de historia perdidas por las llamas. Porque a esos habitantes se les tratará como cuatro gatos, repitiendo los esquemas que otros utilizan para Aragón. Aragón es Zaragoza y poco más. Y se permiten, algunos, cuestionar nuestra vida, llamándonos subvencionados. Se permiten patear el monte como si sólo fuera suyo y como si todo alrededor de la ciudad fuera un puto parque temático. Se permiten cuestionar siglos de historia y asentir, como borregos, que vivir en el pueblo está bien, pero sólo un poco. Que el triunfo es estudiar una puta carrera y convertirnos en unos corderos infelices, con corbata y despacho, que pasarán largas temporadas de su vida en el médico con estrés, depresiones y las más variadas enfermedades y gilipolleces metrosexuales del mundo mundial. Ese es nuestro éxito.
 
Ahora vendrán nuestros políticos  y les dirán que tomen un poco de esto y que se vayan a Zaragoza (que pregone el patrón). A ver qué dicen, a ver qué hacen, a ver qué proponen, a ver qué "venden" para mantener sus sillones. 

La tierra sangra y el humo se veía perfectamente desde Híjar. Hoy huele todo el Bajjo Aragón a quemao (y esto que digo es literal).  No tengo muchas ganas de escribir, ni de pensar. En Aragón no todo es el Fleta ni los bienes de la Franja de Levante, ni la ciudad compacta, ni la Expo, ni los barcos de Belloch... De hecho, ese es el menor problema. Tiempo habrá de todos modos para analizar qué es realmente lo que ha pasado y cómo.
Una vez mas, a nadie le importan realmente los pueblos y el medio rural, y menos a los políticos. En las capitales no hay pinares y el Bajo Aragón y Teruel sólo existen para macroproyectos estúpidos, colocaciones y demás gilipolleces.
 
 
Un abrazo a todos los que quieran escuchar.
 

Víctor Manuel Guíu Aguilar

INCENDIOS (por Jorge Abril Aznar, coordinador Asociación Desarrollo Maestrazgo)

Reconozco que me es muy complicado expresar con un tono sereno y comedido lo ocurrido en nuestro medio natural durante estos días. Son jornadas de miedo, estrés y alerta, y toda la coordinación es poca para poder salvar las vidas humanas de nuestros habitantes. Una tormenta seca con un potente componente eléctrico ha sido la causante de estos incendios que asolan los montes del Maestrazgo, en un año muy seco y con fuertes ráfagas de viento cálido.

 

Muchos de ustedes recordarán el incendio de 1994 que se cegó con fuerza en el Maestrazgo. Cosas de la vida, este incendió fue el más virulento de la comunidad autónoma, y el fuego ha vuelto a centrarse en nuestro territorio. Los daños medioambientales son evidentes. Nuestro territorio  conserva un buen número de hectáreas con un nivel de catalogación medioambiental, y varias son las especies endémicas que en ellas habitan. El fuego borra de un plumazo esta biodiversidad que aportamos desde el Maestrazgo al conjunto de la comunidad Autónoma. Más allá del debate sobre la suficiencia de los medios técnicos y humanos del gobierno de Aragón en la extinción de incendios, esta claro que hemos vuelto a fracasar en la política de gestión forestal.

 

Se ha concebido a los montes mediterráneos como reductos de contemplación en donde se impide su gestión activa. Se torna como necesario abandonar la mera política proteccionista del monte y comenzar a elaborar políticas e incentivos fiscales a la población local con el objetivo específico de usar el monte y limpiarlo del sotobosque mortal que actúa como una bomba de gasolina en el medio natural. No ha sido viable el modelo actual de cuadrillas de vigilantes del monte, tutorizadas por políticos que no entienden del medio natural y que están mas interesados en rentabilizar sus actuaciones a cuatro años vista. Es en la población local y en la vuelta al uso del monte tradicional en donde tenemos que buscar los mecanismos de actuación forestal.

 

Por ultimo, me entristece que en los diarios nacionales, las noticias de portada sea el fichaje galáctico del FC Barcelona o la imputación de un alto cargo de un partido político cuando observamos que el medio rural se hunde sin remedio. En el Maestrazgo aportamos O2  , cultura rural e identidad de montaña al mundo global. No se muy bien que aporta la gente de las ciudades. No pedimos demasiado, solo con el 10% de los fondos públicos sin aval que se aportan a Motorland Aragón  en Alcañiz nos servirían para gestionar el monte de una manera sostenible. Hoy por hoy, el futuro del mundo rural interesa poco, pero eso si, este octubre tenemos carreras en la ciudad del Motor, en Octubre nosotros estaremos con nuestro medio natural olvidado por todos.

el fuego y la vida

el fuego y la vida

No es el mejor día del año para trabajar.

 

A las personas que amamos esta tierra nos daba un vuelco el corazón al ver las imágenes de Alloza, de Aliaga, de Cirugeda y Cañadilla, de Beceite, de Horta... La Sierra del Majalinos en llamas, mientras se dudaba si evacuar o no Ejulve, desde donde nos llegaban mensajes al móvil desalentadores. La cosa estaba desbordada y a uno se le caía el alma a los pies, a más de cien kilómetros, y sin saber mucho más que lo que Aragón Televisión o alguna radio te iba nombrando de vez en cuando.

 

41 grados y viento de más de 40 km. Viento que apabilaba, que enfurecía, que amargaba la existencia de unos montes llenos de vida.

 

Hoy por la mañana se veía una línea oscura en el cielo. El humo recorre decenas de kilómetros. Ayer se olía en Alcañiz a catástrofe. Aquella venía de Horta y de Els Ports-Beceit. Nada más llegar a Andorra con el coche se me ha metido el olor a humo. Nada más bajar del mismo coche en Alcorisa el olor es más intenso. Uno piensa en esas imágenes de duro invierno y sofocante verano tantas veces recorridas. En el paisaje del Majalinos y el Valle del Guadalope, en Montoro, en los amigos de Aliaga, en las Masías de Ejulve... Uno piensa en la catástrofe de 1994, en una tierra que siente como suya.

Andorra adaptó dependencias municipales para los desalojados de Alloza. Por lo visto en Alcorisa también se han alojado un buen número de Ejulvinos. Anuncian vientos de 70 km/h en el Valle del Ebro. Hoy el calor aprieta y los héroes del fuego siguen trabajando al pie del cañón.

 

Hoy, uno piensa y descubre la insignificancia del hombre, la impotencia y el amor de la gente a una tierra.

Ninguneado, así es Sastre, así es

Ninguneado, así es Sastre, así es

 

¡Aupa Sastre! Un luchador. Un trabajador incansable de la bicicleta. Que huye del gilipollismo reinante en el deporte profesional.

 

En este país en el que uno es capaz de arrancarse un ojo para ver a su vecino ciego siempre hay hostias para gente como tú. Callado, con pausa y sabiduría siempre has estado allí. Y muchos te lo valoramos. Desde luego que queremos verte arriba, y si no, siempre apostaremos por algún ciclista español.

 

Ya lo anunciamos hace días en este blog. Te han "ninguneado". Como ningunearon a Pereiro el año del primer Tour de Contador. Por lo visto aquí, en este país hipócrita y futbolero, no se valora el esfuerzo de llegar a correr un Tour, aunque sea para quedar el último. Ni siquiera se valora el haberlo ganado. En la retina nos queda la imagen , con los ojos emocionados, de tu ataque en los Alpes del año pasado. En la retina de los seguidores del ciclismo nos queda la imagen de tu pundonor el otro día en Suiza. Ya te daban por muerto por quedarte abajo y, si llega a durar un poco más el puerto... ya hubiéramos visto.

 

Para los que disfrutamos con deportes como el Ciclismo y tienen una mínima capacidad crítica, tus logros no quedan en el olvido, no son ninguneados. Queda mucha tralla y seguro que lo intentas, seguro que estás ahí, con los mejores, como siempre.

 

Ánimo Carlos, campeón, con torería y valor.

 

Tápate la nariz y traga

 

Esto es lo que, básicamente, les han dicho a las Comunidades Autónomas españolas. Una vez olvidadas las premisas fundacionales de la Constitución (que también tiene lo suyo), dejemos la solidaridad a un lado y que cada uno negocie por su cuenta. Bueno, cada uno no, perdón, que negocien los fuertes, los de las "pelas", los de la "población", o los de los "votos"... Los demás que traguen, que se tapen la nariz y traguen. Si eso no es un chantaje que baje Dios y lo vea. O te lo comes con patatas o no vas a recibir un duro.

 

Y esto me recuerda a cierto proceso "comarcalizador" que impuso en la piel de cachirulo cierto partido cachirulero (con el beneplácito y la comida de p... de todo el resto de partidos de la tierra, que no se olvide ninguno). Allí pasó de alguna forma lo mismo. Al ayuntamiento que veía cosas raras o mejorables, a la comarca o mancomunidad que dudaba, se lo dijeron bien claro: "Tápate la nariz y traga. Que si no te quedas como estabas y no recibirás un duro".  Y así pasó, comarcas ficticias, situaciones surrealistas, poblaciones comodín para dar estratégicamente los consejeros que "necesitamos" (nosotros, claro, no ellos)...

 

Tápate la nariz y traga, que siguen mandando los mismos, peazo de gilipollas.

 

 

Andorra nos espera

Andorra nos espera

 

Ayer el calor apretaba. En mi pueblo no hacía viento, pero la costa francesa parecía un vendabal. Astana dejó claro lo que muchos sabíamos y no queríamos creer. Amstrong es el capo y Contador lo debería de saber. No contaron con sus gregarios de lujo, aunque tampoco contábamos nadie que a primeras de cambio le iban a coger en un renuncio. No pasa nada, cerca están los Pirineos y queda todo por hacer. Lo que queda claro es que el americano, ese que nunca se cae (salvo en Castilla -ancha es-), no ganó seis tours de casualidad. Ahí estaba el tío, el único de los gallos en la zona caliente.

Sastre, inteligente, dejó hacer, que se queme Astaná con sus capos y sus historias. El ninguneo que le hacen al actual ganador del Tour es acojonante. Si no fuera un señor y un superclase ya les hubiera mandao a tomar por el culo (que es lo que hubiéramos hecho cualquiera). A Pereiro le hicieron lo mismo, o peor. Siempre podrá decir que ganó un Tour y que fue un luchador nato, se lo mereció. Y Freire poco a poco pillando la forma. A ese tampoco le agradecen nunca nada. El año pasado llegó de verde a los Campos Eliseos y los españolitos de a pie sólo quieren amarillo en París. Si supieran lo que cuesta lo valorarían, pero en fin, parece que lo más importante es ver al niñato de los 96 millones de Euros.

 

Andorra nos espera a mi buen amigo el Nano y a mi. Mañana viaje. A pasar un par de días de autocaravana y de convivencia. La fiebre del Tour es lo que tiene. Miles de banderas, compañerismo y algún tontolaba pasao de rosca, que también hay que decirlo.

 

Al menos lo de ayer, aunque me jodiera la siesta, ha puesto el Tour interesante a primeras de cambio. Demasiados gallos en el gallinero.

 

Andorra, la primera batalla. Aupa Sastre, aupa Contador... y que veamos a Pereiro luchador, como en sus mejores tiempos (no se olviden del tapadillo, Luis León Sanchez...).

La semana que viene nos veremos¡¡¡¡

Las mil y una Europas

Las mil y una Europas

Ismaíl Kadaré. ¿Quién coño será ese tipo?. Eso nos preguntamos esta semana muchos españolitos de a pie.

Recordaba el último artículo de Pérez Reverte que había leído, en el cual criticaba toda esa pléyade de intelectualillos que se dedican a poner de moda a algún autor que ellos, de un día para otro, consideraban "imprescindibles". Basta con navegar un poco por internet y dárselas de sabio. Es así de fácil. Hoy por hoy, los jetas campan a sus anchas por los dominios de la cultura. Y esa cultura, la cultura de los chupatintas y los mercachifles, amparada por el poder (si estás conmigo eres un tío guay etc...), es la que triunfa, qué le vamos a hacer. Los que no comulgan con esos poderes mediáticos o no entran al trapo del gilipollismo intelectual en el que ha entrado Europa, pues hacen (o humildemente hacemos), lo que pueden.

Pero no quiero reflexionar sobre eso. Yo no he leído a Kadaré, como a tantos otros. Aunque si que he escuchado al José Luis el Vega en el Bar el Volante. He acompañado a Ernesto Jartillo por lo largo y ancho de Europa. He compartido frases antológicas con el Tirso. He participado en tertulias históricas en el Muscari. He....

Bueno, pues uno ha hecho lo que buenamente ha podido, desde su rincón, descubriendo los infinitos que nos ofrece la sabiduría popular, la culta y la filosofía parda.

Y en esa reflexión andaba yo metido estos días cuando pensaba en las mil y una Europas que existen. La Globalización nos la está dando con queso estas últimas décadas, uniformándonos en torno a unos Grandes Hermanos, las multinacionales del gusto y la estética. Y eso nos impide ver que hay mil formas de entender Europa, mil culturas que forman un acervo común.

Albania la conocíamos por los tópicos y por cuatro chorradas más. El primer recuerdo que yo tengo de ese país es algún partido de fútbol de clasificación para mundiales o eurocopas. Creo recordar que les metieron 9 goles una vez, si no ando equivocado. Sabíamos, como mucho, que su capital era Tirana (Albania, capital, Tirana; así nos aprendíamos antes las capitales que ahora no saben ni situar en el mapa nuestros universitarios, esos que saben inglés y no se cuántas cosas más). Sabíamos, algunos, que tuvo un dictador durante décadas y que era una dictadura que iba más por libre que otras de su entorno.

Y en los últimos años, si hablas de albaneses, es posible que la gente sólo te los sepa relacionar con mafias y ataques con violencia. Así son los medios de prensa de este país. Hipócritas y sensacionalistas. Así nos imponen las visiones de los países, con el interés de la prensa rosa y amarilla.

Pero resulta que Albania es mucho más. Que Albania es también Europa, aunque no lo creamos. Que participa de esa cadena vital de las mil y una Europas, de los mil y un pueblos, de las mil y una posturas de entender la vida. Y aunque el combinado lo bebamos todos con Coca Cola, de momento, todavía hay momentos en los que uno se puede sentir de un sitio, sintiéndose de todos.

Si el Premio Príncipe de Asturias de este año nos enseña eso, las mil y una caras de esta vieja Europa, bienvenido sea Kadaré, y enhorabuena.

LA BONDAD

Sin entrar en valoraciones filológicas, estoy seguro que la bondad, como tal, es una verdadera arma cargada de futuro, como rezaba el poeta Gabriel Celaya de la poesía. Y hablo de la bondad como testimonio de vida, como algo natural, espontáneo. Un hombre bondadoso es un hombre que siempre estará metido en problemas, pues nunca huirá de ellos, ni actuará hipócritamente a sabiendas. La bondad es el arma que generaría el cambio de este mundo de estúpidos.

 

No quiero la bondad de la inocencia, esa que piensa que uno, por ignorante, es bondadoso. La bondad está devaluada, educativamente hablando. En el mundo postmoderno del disimulo, el bondadoso, el buen ciudadano, es tonto. Los propios padres no quieren bondad en sus hijos. Quieren dinero, triunfo, popularidad. Que no se metan en líos, dicen. Pues no debe de ser así. Métanse en líos. Sean bondadosos.

CHARRADAS CON SENTIDO. 26 DE JUNIO

CHARRADAS CON SENTIDO. 26 DE JUNIO

 

Escuela Pública (Pasado, presente y futuro)
Ponentes:
José Bello Polo
Mª Luz Espinosa
Día: 26/6/2009 (Viernes)
Hora: 22:00
Lugar: Salón Superior Centro 3ª Edad. (Híjar)
COLOQUIO DEBATE PARTICIPATIVO, ENTRE DOCENTES, EDUCADORES, PADRES Y ANTIGUOS ALUMNOS
¡PARTICIPA!

EL MEDIO RURAL DESPOBLADO; SECTOR ESTRATÉGICO

EL MEDIO RURAL DESPOBLADO; SECTOR ESTRATÉGICO

Hablábamos hace unos días de un nuevo Fuero para los pobladores de Teruel. Algunos dirán que tanta reflexión nos conduce a locuras transitorias, a estratagemas utópicas que poco tienen que ver con nuestros tiempos, estos tiempos de la rapidez, del crecimiento infinito.

 

Suponen que no crecer, mantenerse, buscar la calidad de vida, son historias de venta difícil. Qué lastima, pienso yo, en este mundo en el que subvencionan bancos. Quién nos lo iba a decir.

 

Y a pesar de que muchos estudios compartan la visión cultural de la despoblación (la gente se marcha por razones culturales), en la cual no intervienen infraestructuras, ni economía, ni empleo…  los políticos y las gentes siguen insistiendo en macroproyectos como panaceas de futuro. ¿Por qué? Elemental; por simple populismo, porque vende más, porque en estos sueños de “Jaujas” nos acabamos vendiendo por cuatro duros.

 

Y, puestos a esgrimir motivos de resistencia, ¿por qué no proponer al Estado que el Medio Rural sea tratado como un Sector Estratégico? No se rían, no, señores y señoras. No todo es esa visión urbanita de que el medio rural está subvencionado. Hablemos del territorio como lo que es, un sector importante, que gestiona nuestro medio ambiente, nuestra vida pasada y futura. Y no sólo como “neocolonialismo de interior”, tan presente en la mentalidad híbrida urbano-rural, en la cual priman los recursos energéticos, mineros, de agua, etc… sino como un pensamiento más global, relacionándolo con Convenios como el Europeo del Paisaje y esas grandes legislaciones que NUNCA acaban legislando lo suficiente porque nadie las vigila. La legislación del medio rural siempre acaba siendo legislación de segunda.

 

Los valores de este nuevo Sector Estratégico no son sólo los económicos, ni deberían serlo. Son los valores del sentimiento, de la cultura, del patrimonio, del medio ambiente, de la historia, de la agricultura… Esas cosas que, dicen, no nos dan de comer. Y, me pregunto.., ¿una vez comidos?.

 

Porque yo me niego a los monocultivos de arcillas tanto como a los monocultivos de turismo rural. Me niego a convertirme en un actor de parque temático, parques con los que juegan las administraciones, engañando al ciudadano-habitante y al ciudadano-visitante. Vaya “cascadura” de vida. Todo el día con el tambor colgado y el cachirulo en la cabeza.

 

Lo importante de este sector es la gestión, la gestión del territorio, lo que no se vende ni se ve. Las innovaciones en agricultura y ganadería han hecho que territorios de interior sean meros resquicios inviables, pero existen posibilidades de gestión medioambiental, de agricultura y ganadería de calidad, como mantenimiento de un paisaje cultural, el nuestro, nuestra herencia, nada más y nada menos.

 

Nuestro pensamiento urbanita hace que se vea eso como un territorio de “subvencionados”. Pero, ¿no es menos subvencionada una empresa en un medio urbano con buenas comunicaciones?, ¿no es menos subvencionada una ciudad que con la excusa de agua de calidad recrece lo que haga falta (pues somos más votos)?,  ¿no es menos subvencionado una recalificación a lo bestia para hacer exponabos y expogaitas insostenibles? Lo de vivir subvencionado sería muy relativo, y discutible, en todo caso.

 

Culturalmente, la vida que hizo que esos pueblos nacieran ha muerto hace décadas. Muchos pueblos viven su agonía lo mejor que pueden. Pero me resisto a creer que quieran desaparecer, y merecen infinito respeto y apoyo en esa resistencia, pues tienen todo el derecho del mundo a hacerlo y, quién sabe, a conseguirlo. La propia Constitución nos dice que debe de haber un tratamiento específico a zonas de montaña. ¿En serio lo ha habido alguna vez?. Porque algunos urbanitas vuelven a hablar de ciudadanos subvencionados poniendo como ejemplo el programa Leader. Migajillas, al fin al cabo, no se equivoquen. Cualquier kilómetro de autovía, cualquier polígono de tres al cuarto, cualquier recalificación a la carta supone tanto como un Leader, o dos, o tres…

 

Las comarcas y sus cabeceras responden a estas visiones colonialistas, urbanitas, copiando modelos. Sólo hay que salir a la calle y preguntar. Cualquier zaragozano prefiere que pongan el macrovertedero de SAICA en Azaila que en cualquier pueblo del Pirineo. Y claro, ahí nos encontramos también el desconocimiento de los valores naturales de nuestra tierra, denostada por sus propios habitantes, cansados de verla. Por no hablar del efecto llamada que plomos, chatarreras y cementeras nos van a traer a estos secanos. Ya traerán agua del Ebro, si, pero para traernos más escoria al Teruel del superávit medioambiental.

 

Somos un sector poderoso. Gestionamos el territorio, y debemos reclamar su buen uso, su ordenación lógica. Al parecer los poderosos tienen claro para qué utilizarnos. Al parecer  nuestros políticos viven gozosos en otros siglos, aferrados en Babia. En nuestra mano está, al menos, alzar la voz para impedirlo.

A ZOFRA

 

Los modernos lo llaman “autogestión” pero trabajar “a zofra” era algo que nuestros antiguos ya conocían, demasiado. Algunas veces ese trabajo comunitario era más obligación que devoción, es cierto, pero muchas otras dependían de esa estructura en un mundo en el cual no había tantos servicios, y la gente tenía que arrimar el hombro de alguna manera. El danzante se hacía su traje y se secaba sus palos de latonero, el cofrade se hacía su túnica, la “lifara” pública no era subvencionada…

Hoy en día nos lo tienen que dar todo hecho. Somos una especie de analfabetos sociales, incapaces de apoyarnos los unos en los otros. Pero existen fórmulas de participación y de organización social que podemos adaptar a nuestros tiempos. Autogestionarnos en lo que podamos, olvidar los favores institucionales que tanto gustan y recuperar tiempos y espacios sociales comunes, de todos.

 

Sastre, campionísimo

Sastre, campionísimo

 

Una nueva aventura. Volando por las montañas italianas. Soñando con las metas cercanas.

 

Carlos Sastre, en un mundo en el cual se nos recuerda mil y una vez a la hora que el Barça juega una final en Roma, se volvió a aupar a la leyenda y terminó primero en la etapa reina, poniéndose el tercero de la general.

 

Uno acaba hasta los cojones de dimes y diretes. Uno ama el ciclismo y en algún sitio lo tiene que decir. Que tenga fiebre Xabi, que Keita diga que Alá y quien sean esos dioses inexistentes (manda cojones) está con el Barça, que el niño de un jugador va a verlo al campo, que miles de forofos hacen el tonto en la capital imperial, etc... pues... Pues que el fútbol está bien, supongo, pero hay más monte, hay variedad y los medios de comunicación nos tratan como cordericos imbéciles. Los medios de comunicación y las grandes marcas e intereses que hay detrás del fútbol. A los especuladores les interesa este aborregamiento general, que se lo pregunten al ayuntamiento de Zaragoza, que espera como agua de Mayo que suba "su" equipo (que no el mío) para especular en San José...

 

En fin, que me pierdo. Que en un día en el cual querían cerrar la crisis de 4 millones de parados con historias estúpidas de un partido de fútbol, Carlos Sastre se apuntaba una gran etapa, a lo gladiador, serio, llevando el ciclismo español en el bolsillo de su maillot... Y uno tenía que hacer encaje de bolillos, o entrar en el teletexto para enterarse.

 

AUPA SASTRE¡¡¡¡

 

Foto: www.marca.com

Disculpen la molestia ¿Es justa la justicia?; por Eduardo Galeano

¿Son culpables los pobladores de Atenco, en México, o los indígenas mapuches de Chile, o los kekchíes de Guatemala, o los campesinos sin tierra de Brasil, acusados todos de terrorismo por defender su derecho a la tierra? Si sagrada es la tierra, aunque la ley no lo diga, ¿no son sagrados, también, quienes la defienden?


Según la revista Foreign Policy, Somalia es el lugar más peligroso de todos. Pero, ¿quiénes son los piratas? ¿Los muertos de hambre que asaltan barcos o los especuladores de Wall Street, que llevan años asaltando el mundo y ahora reciben multimillonarias recompensas por sus afanes?

¿Por qué el mundo premia a quienes lo desvalijan?

¿Por qué la justicia es ciega de un solo ojo? Wal Mart, la empresa más poderosa de todas, prohíbe los sindicatos. McDonald’s, también. ¿Por qué estas empresas violan, con delincuente impunidad, la ley internacional? ¿Será porque en el mundo de nuestro tiempo el trabajo vale menos que la basura y menos todavía valen los derechos de los trabajadores?

¿Quiénes son los justos y quiénes los injustos? Si la justicia internacional de veras existe, ¿por qué nunca juzga a los poderosos? No van presos los autores de las más feroces carnicerías. ¿Será porque son ellos quienes tienen las llaves de las cárceles?

¿Por qué son intocables las cinco potencias que tienen derecho de veto en las Naciones Unidas? ¿Ese derecho tiene origen divino? ¿Velan por la paz los que hacen el negocio de la guerra? ¿Es justo que la paz mundial esté a cargo de las cinco potencias que son las principales productoras de armas? Sin despreciar a los narcotraficantes, ¿no es éste también un caso de “crimen organizado”?

Pero no demandan castigo contra los amos del mundo los clamores de quienes exigen, en todas partes, la pena de muerte. Faltaba más. Los clamores claman contra los asesinos que usan navajas, no contra los que usan misiles.

Y uno se pregunta: ya que esos justicieros están tan locos de ganas de matar, ¿por qué no exigen la pena de muerte contra la injusticia social? ¿Es justo un mundo que cada minuto destina tres millones de dólares a los gastos militares, mientras cada minuto mueren quince niños por hambre o enfermedad curable? ¿Contra quién se arma, hasta los dientes, la llamada comunidad internacional? ¿Contra la pobreza o contra los pobres?

¿Por qué los fervorosos de la pena capital no exigen la pena de muerte contra los valores de la sociedad de consumo, que cotidianamente atentan contra la seguridad pública? ¿O acaso no invita al crimen el bombardeo de la publicidad que aturde a millones y millones de jóvenes desempleados, o mal pagados, repitiéndoles noche y día que ser es tener, tener un automóvil, tener zapatos de marca, tener, tener, y quien no tiene, no es?

¿Y por qué no se implanta la pena de muerte contra la muerte? El mundo está organizado al servicio de la muerte. ¿O no fabrica muerte la industria militar, que devora la mayor parte de nuestros recursos y buena parte de nuestras energías? Los amos del mundo sólo condenan la violencia cuando la ejercen otros. Y este monopolio de la violencia se traduce en un hecho inexplicable para los extraterrestres, y también insoportable para los terrestres que todavía queremos, contra toda evidencia, sobrevivir: los humanos somos los únicos animales especializados en el exterminio mutuo, y hemos desarrollado una tecnología de la destrucción que está aniquilando, de paso, al planeta y a todos sus habitantes.

Esa tecnología se alimenta del miedo. Es el miedo quien fabrica los enemigos que justifican el derroche militar y policial. Y en tren de implantar la pena de muerte, ¿qué tal si condenamos a muerte al miedo? ¿No sería sano acabar con esta dictadura universal de los asustadores profesionales? Los sembradores de pánicos nos condenan a la soledad, nos prohíben la solidaridad: sálvese quien pueda, aplastaos los unos a los otros, el prójimo es siempre un peligro que acecha, ojo, mucho cuidado, éste te robará, aquél te violará, ese cochecito de bebé esconde una bomba musulmana y si esa mujer te mira, esa vecina de aspecto inocente, es seguro que te contagia la peste porcina.

En el mundo al revés, dan miedo hasta los más elementales actos de justicia y sentido común. Cuando el presidente Evo Morales inició la refundación de Bolivia, para que este país de mayoría indígena dejara de tener vergüenza de mirarse al espejo, provocó pánico. Este desafío era catastrófico desde el punto de vista del orden racista tradicional, que decía ser el único orden posible: Evo era, traía el caos y la violencia, y por su culpa la unidad nacional iba a estallar, rota en pedazos. Y cuando el presidente ecuatoriano Correa anunció que se negaba a pagar las deudas no legítimas, la noticia produjo terror en el mundo financiero y el Ecuador fue amenazado con terribles castigos, por estar dando tan mal ejemplo. Si las dictaduras militares y los políticos ladrones han sido siempre mimados por la banca internacional, ¿no nos hemos acostumbrado ya a aceptar como fatalidad del destino que el pueblo pague el garrote que lo golpea y la codicia que lo saquea?

Pero, ¿será que han sido divorciados para siempre jamás el sentido común y la justicia?

¿No nacieron para caminar juntos, bien pegaditos, el sentido común y la justicia?

¿No es de sentido común, y también de justicia, ese lema de las feministas que dicen que si nosotros, los machos, quedáramos embarazados, el aborto sería libre? ¿Por qué no se legaliza el derecho al aborto? ¿Será porque entonces dejaría de ser el privilegio de las mujeres que pueden pagarlo y de los médicos que pueden cobrarlo?

Lo mismo ocurre con otro escandaloso caso de negación de la justicia y el sentido común: ¿por qué no se legaliza la droga? ¿Acaso no es, como el aborto, un tema de salud pública? Y el país que más drogadictos contiene, ¿qué autoridad moral tiene para condenar a quienes abastecen su demanda? ¿Y por qué los grandes medios de comunicación, tan consagrados a la guerra contra el flagelo de la droga, jamás dicen que proviene de Afganistán casi toda la heroína que se consume en el mundo? ¿Quién manda en Afganistán? ¿No es ese un país militarmente ocupado por el mesiánico país que se atribuye la misión de salvarnos a todos?

¿Por qué no se legalizan las drogas de una buena vez? ¿No será porque brindan el mejor pretexto para las invasiones militares, además de brindar las más jugosas ganancias a los grandes bancos que en las noches trabajan como lavanderías?

Ahora el mundo está triste porque se venden menos autos. Una de las consecuencias de la crisis mundial es la caída de la próspera industria del automóvil. Si tuviéramos algún resto de sentido común, y alguito de sentido de la justicia ¿no tendríamos que celebrar esa buena noticia? ¿O acaso la disminución de los automóviles no es una buena noticia, desde el punto de vista de la naturaleza, que estará un poquito menos envenenada, y de los peatones, que morirán un poquito menos?

Según Lewis Carroll, la Reina explicó a Alicia cómo funciona la justicia en el país de las maravillas:

–Ahí lo tienes –dijo la Reina–. Está encerrado en la cárcel, cumpliendo su condena; pero el juicio no empezará hasta el próximo miércoles. Y por supuesto, el crimen será cometido al final.

En El Salvador, el arzobispo Oscar Arnulfo Romero comprobó que la justicia, como la serpiente, sólo muerde a los descalzos. El murió a balazos, por denunciar que en su país los descalzos nacían de antemano condenados, por delito de nacimiento.

El resultado de las recientes elecciones en El Salvador, ¿no es de alguna manera un homenaje? ¿Un homenaje al arzobispo Romero y a los miles que como él murieron luchando por una justicia justa en el reino de la injusticia?

A veces terminan mal las historias de la Historia; pero ella, la Historia, no termina. Cuando dice adiós, dice hasta luego.

Turismo con fronteras

 

Hay ocasiones que uno no entiende nada, y si lo entiende, se desentiende por no ponerse a mal. Cualquiera de ustedes que tenga algo de tiempo, que acuda a una oficina de turismo y pregunte por algún lugar cercano, limítrofe de su comarca, de su provincia… Con las taifas turísticas llegó hace años el escándalo y la sobreexplotación de carteles y señales de mil logotipos. Pero esta difusión taifal (“que no haiga miserias”) se puede extrapolar a otras administraciones.

Que le pregunten a mi primo, que paseando por Zaragoza se acercó a la oficina de la Diputación Provincial y tuvo la ocurrencia de pedir información de la Ruta del Tambor y el Bombo.

Contestación: “aquí sólo tenemos información de la provincia de Zaragoza”.

Conclusión: la saquen ustedes mismos. Como en la película, en la administración, unos días huelen bien y otros días van en bicicleta.

Ante este panorama, sin duda, mi voto en Blanco

Ante este panorama, sin duda, mi voto en Blanco

 

Europa es importante. Más de lo que pensamos. Ha hecho que el desarrollo de España en los últimos años sea totalmente distinto al que podíamos prever. Eso si, los tantos se los han ido apuntando aquí, restando importancia, siempre que podían, a la financiación europea.

 

¿Se imaginan ustedes al españolito de a pie o a sus polítiquillos, herederos de la inercia y la apatía ciudadana, subvencionando durante más de veinte años a algún país vecino como Portugal o Grecia?. Pues eso es lo que han hecho algunos países europeos con nosotros. Aún tengo en la memoria los comentarios de algún tertuliano y de la gente "corriente" cuando se enteraron que, ahora, igual había que ponerlas para subvencionar a Rumanía, Eslovaquia, Bulgaria... y todos los países recién llegados a la UE?. Pero, ¿Cómo?. De eso nada. Y es que los españolitos somos así, sólo sabemos hacer casas y venderlas por 100 veces más de lo que valen.

 

En estas nos encontramos con las Elecciones Europeas de 2009. Queda escasamente un mes y los grandes macropartidos españoles, esos que están fundados en la base de que, por encima de la ideología y la gestión, está el mantenimiento del poder y del clientelismo, pues siguen hablando de sus cosas. Y así seguiran. La españolidad conoce poco Europa y tiene pocas ganas de conocerla. Igual que conoce poco iberoamérica, ni ganas, salvo para ir a Cuba a... Así somos. Los políticos no hablan de Europa, nos engañan y mangonean hablando de otras cosas. Total, saben de sobras que más o menos les votarán, que igual les da votar a un programa que a otro. Que pueden poner a un mono de circo en la cabeza y la gente les votaría.

 

Supuestamente deberíamos de votar a un programa electoral de qué quiéren, qué queremos para Europa. Pero es sólo un supuesto.

 

En Aragón le da a Inés Ayala a pasearse estos últimos meses, después de que pocos sepamos que exista (aún estoy esperando su contestación en una propuesta que le hice hace dos o tres años para el medio rural aragonés). Luisa Fernanda pronto se volvió del exilio, y muchos eurodiputados no saben muy bien qué coño hacen allí. El PAR, ni se presenta, poco tiene que hacer clientelarmente allí, y no creo que le dejaran montar empresas públicas. Como tampoco les dejarían montar Fundaciones al Psoe. De esas del "coloqueo".

 

De la CHA, pues otra igual. No me veo yendo a votar a ERC o a EA. Mandaría cojones, vamos. A los que allí hablan de unas fronteras aquí reinventan las que haga falta. Además, ya tuvieron un eurodiputado, pero no llegó a ir. ¿QUién sabe?. Igual hacen lo mismo esta vez.

 

Siempre nos quedaría Willy Meyer, pero claro, uno ya está cansado de pantomimas electorales y, a veces, pagan justos por pecadores.

 

Espero que al menos no me toque aguantar el coñazo de estar todo el día en la Mesa. Toco madera.